No te llamo ni te hablo,
aunque te pienso a diario
y siempre te estraño
es extraño, lágrimas florecen aunque pasen los años, detrás de cada llamada,
tú sientes la culpa y yo las llamaradas,
calientes tras mis pestañas,
envilecen cariño que te pertenece,
mis entrañas desde siempre,
es muy fuerte.
Odiar y querer tanto,
desde tan temprano.
Qué hago si los daños y los años acumulan el pasado?..
Sí es presente, una herida perenne, carencias dementes calcinan mi mente.
Y no entiendes
O no quieres,
Ver que duele, si el mediterráneo es cálido no me importa, yo no quiero ni nombrarlo.
El frío del cantábrico
en tí causa pánico
Aunque intentes negarlo
Se ve a la legua me dijeron malas lenguas
Que siempre vienes de capa y perlas.
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