Erase una vez en un lejano reino
Vivía una princesa encerrada en un laberinto de espejos..
Constantemente ella recorría el lugar tratando de encontrar su verdadera cara.. Pero su búsqueda siempre fué truncada...
En cada uno de los espejos ella se veía diferente.
En algunos era irresistiblemente bellla... En otro joyas de colores y formas imposibles la adornaban.. aquel otro un reflejo hacia parecer sus ojos del cobalto más exquisito..
La princesa olvidaba de esta manera una y otra vez el motivo de su empresa..
En sueños.. Se le apareció la bruja del tiempo..
¡Debia romper los espejos!
En su vigilia la bruja le instruyo sus artes y murmuró hechizos de protección que se le marcaron en la piel..
Pero aún así
La princesa continuó atrapada en el laberinto
No quiso romper ninguno de sus falsos reflejos..
El único espejo que rompió
Fue en el que aparecía
La bruja
Porque era la culpable de todas sus desgracias
Porque le impedía soñar
Porque era mala y se lo merecía
Porque tantos reflejos no pueden estar equivocados.

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