06 marzo, 2009

SEGUIMOS CON LA HISTORIA


Winda se detuvo delante de la altísima verja de hiero que guardaba el laberinto, el viento silbaba y el frío se le metía por el cuello y las mangas del abrigo, le quedaba pequeño, demasiado corto y estrecho, ademas los puños estaban deshilachados  y tenia varios parches de distintos colores.
Pero era muy especial para ella, (se lo había regalado su madre.)
Miró hacia arriba observando como el aire bailaba entre la forja; pensó en todo lo que había  pasado, pensó en su vida y en su familia y en como todo había cambiado en apenas unos meses.
Aun no se lo podía creer, ella una doña nadie, una chica de los pantanos.
¿La heroína de la profecía de Koolh?


Koolh era la capital y también el nombre del mas poderoso mago de todo el mundo.
De todas partes llegaban constantemente gente a pedir ayuda al gran mago, visitantes de las maravillas, historiadores, alquimistas,..... Incluso los consejeros del directorio.
Koolh era una ciudad grande y próspera, de amplias avenidas, extensos jardines, majestuosos palacetes, el aire olía a paz y a grandes sueños y pareciera que todo el que allí viviese estuviera obligado a ser feliz. 

La imponente Universidad de la Magia, tenía espacio para siete mil alumnos y estaba equipada para todo tipo de habitante, desde las sirenas del norte hasta las pequeñas y delicadas hadas de la planicie.  
  

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