23 julio, 2013

phoenix

permiteme que te hable de la esperanza... Aun si tu sueño se encuentra mas alla de las estrellas.. no debes rendirte jamas.. aun si aparecen enemigos bajo cada sombra del camino...  Un verdadero guerrero expira antes de abandonar... Y duele.. pero es ese mismo dolor el que te susurra.. aun respiras, aun vives... Todavia puedes vencer.. si nadie mas lo ansia ... Si nadie ve lo que tu.. eso no importa... Creer que el sueño es poca cosa por las opiniones ajenas... Es la mayor tonteria.. este no es el sueño de nadie.. es el mio... Y para mi eres un fénix dorado... Creo en ti... En esa luz que veo en tus ojos... aunque este empañada... Aunque esa lagrima sea eterna... Creo que por eso te amo mas.. te hace real... Falible.. cercano...
Si.. otros te ven como un payaso.. pero a mi eso me da igual... Yo se.. lo se... Que peleas muy duro cada dia... Contra una roca gigante que llevas colgada al cuello... Tambien se.. q tratas de respirar y no entrar en modo berserk permanente... Equilibrar eso... Bueno es complicado verdad?... Tu eres el verdadero bittersweet... No te dejes nunca... No abandones... Vuela alto fénix dorado y a la vuelta traeme un rayo de sol.. tu eres la luz de mi esperanza..
i love you..




29 junio, 2013


NO ENTRES DÓCIL EN ESA DULCE NOCHE

No entres dócil en esa dulce noche,
debe arder la vejez y delirar al fin del día;
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Aunque sepa el sabio al morir que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no relampaguearon, él
no entra dócil en esa dulce noche.

Tras la última ola el hombre bueno, clamando lo brillantes
que habrían bailado sus gestas pobres en las bahías verdes,
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

El fiero, que atrapó el sol cantándolo en su vuelo
y aprende, tarde, que lloraba su paso,
no entra dócil en esa dulce noche.

El solemne, en su muerte, al ver con vista cegadora
que ojos ciegos podrían flamear como meteoros, alegres,
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Y tú, padre, allá en la altura triste,
con llanto feroz maldice, bendíceme ahora, te ruego.
No entres dócil en esa dulce noche.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.



Dylan Thomas, Muertes y entradas, Huerga y Fierro, Madrid, 2003, p. 175. Traducción de Niall Binns y Vanesa Pérez-Sauquillo.
             

27 junio, 2013

En mis sueños

Nací soñadora... E ilusa.. nací llorona y asustada...
No me debes nada... Solo era un sueño.. y en ellos siempre me sonríes... No quiero despertarme ningún día .. Despertarse y llorar tan natural como fumar.. ansiedad que me corroe... ¿donde esta el palacio de hielo?.. congela el momento.. suéñalo siempre... Detén la Nada... Esta matando mi reino.. se lo come... No quiero que sean mentiras... Corre... Regresa al olvidado invierno.. donde todo queda preservado... Como rosas eternas de cristal reluciente... Ahora eres parte de mi fantasía…